Pocas soluciones arquitectónicas consiguen generar un impacto visual tan inmediato como una piscina infinity.

El efecto de continuidad del agua hacia el horizonte convierte este tipo de instalaciones en uno de los recursos más interesantes para hoteles, resorts y viviendas situados en localizaciones privilegiadas.

Sin embargo, detrás de la aparente sencillez de una piscina de borde infinito existe un proyecto técnico y arquitectónico que debe estudiarse cuidadosamente.

¿Qué es realmente una piscina infinity?

Una piscina infinity o de borde infinito está diseñada para que el agua desborde por uno o varios de sus lados, ocultando visualmente el límite de la piscina desde determinados puntos de observación.

La consecuencia es una sensación de continuidad entre la superficie del agua y el paisaje.

El resultado puede ser especialmente espectacular cuando el proyecto se encuentra frente al mar, sobre una zona elevada o ante un paisaje abierto.

Pero crear correctamente ese efecto requiere mucho más que construir un borde más bajo.

El entorno forma parte del diseño

En una piscina convencional, el diseño puede comenzar estudiando principalmente el espacio disponible.

En una piscina infinity hay que estudiar también aquello que existe más allá de la propia piscina.

El horizonte, la orientación, las vistas predominantes y los principales puntos desde los que los usuarios contemplarán el espacio influyen directamente en el diseño.

Una diferencia de pocos centímetros o una perspectiva mal planteada puede alterar considerablemente el resultado visual.

Por este motivo, el diseño debe entenderse como una extensión de la propia arquitectura y del paisaje.

El sistema oculto tras el efecto infinito

Para conseguir el desbordamiento característico, el agua que supera el borde debe recogerse y regresar posteriormente al circuito de la piscina.

Esto implica desarrollar correctamente depósitos, canales de recogida, sistemas hidráulicos y equipos de bombeo.

Buena parte de estos elementos permanecerán invisibles para el usuario una vez terminado el proyecto.

Y precisamente ese es el objetivo: que toda la complejidad técnica quede oculta y únicamente sea perceptible la experiencia final.

Materiales que potencian el efecto del agua

Los acabados tienen una enorme influencia en la percepción de una piscina.

La tonalidad del revestimiento, la profundidad y las condiciones de iluminación pueden modificar el color aparente del agua y ayudar a integrarla con el entorno.

Azules profundos, tonalidades más naturales o acabados claros pueden producir sensaciones completamente diferentes.

La elección debe realizarse considerando el conjunto del proyecto, la arquitectura del edificio, el paisaje y el efecto visual que se desea conseguir.

Iluminación: una segunda piscina cuando cae el sol

Una piscina infinity puede cambiar por completo durante la noche.

Una iluminación correctamente proyectada permite mantener el protagonismo del agua después del atardecer y generar una atmósfera totalmente diferente.

En proyectos hoteleros resulta especialmente interesante porque permite prolongar visualmente la presencia de la piscina incluso cuando la zona de baño ya no está siendo utilizada.

El objetivo no debe ser simplemente añadir luz, sino utilizarla como un elemento más del diseño.

Mucho más que una tendencia

Las piscinas infinity se han convertido en una imagen asociada al turismo de alta gama, pero su valor no reside únicamente en su espectacularidad.

Cuando están correctamente proyectadas, permiten aprovechar las características únicas de una localización y convertir el paisaje en parte de la propia instalación.

En Aquasur desarrollamos cada proyecto estudiando arquitectura, entorno, funcionalidad y experiencia de usuario como un conjunto.

Porque el verdadero atractivo de una piscina de borde infinito aparece cuando resulta difícil distinguir dónde termina el diseño y dónde comienza el paisaje.